Observan gas volando entre enormes agujeros negros tras colisión de galaxias

Cuando dos autos chocan fuerte, generalmente se producen escombros. Lo mismo pasa cuando chocan dos galaxias. Con el tiempo, es posible que se fusionen y formen una galaxia más grande, pero justo después de la colisión lo único que hay es un gran caos.

Fue lo que pasó en la galaxia NGC 6240, recientemente estudiada en detalle por ALMA. Si los telescopios que la observaron antes habían podido discernir su extraña forma general, ALMA logró, gracias a su extraordinaria visión, ver qué sucede en el núcleo de la galaxia.

Al parecer, cada una de las galaxias en colisión tenía un agujero negro supermasivo en el centro. Ambos agujeros negros ahora están orbitando uno alrededor del otro en pleno centro de NGC 6240, y alrededor de estos dos mastodontes golosos hay una enorme cantidad de gas molecular frío dando vueltas.

Gracias a ALMA, un equipo de astrónomos ahora estudió la distribución de ese gas en detalle. Los astrónomos descubrieron que la mayor parte del gas se encuentra entre los dos agujeros negros supermasivos y que se encuentra en un estado sumamente turbulento y caótico. Parte de ese gas probablemente fluirá hacia uno de los agujeros negros en un futuro no tan lejano, y otra parte será eyectada del centro de la galaxia.

Las observaciones de ALMA ayudarán a los astrónomos a entender la interacción entre los agujeros negros masivos y los procesos de formación estelar en el núcleo de la galaxia. Esto, porque el frío gas molecular estudiado por ALMA no solo alimenta a los agujeros negros, sino que también contribuye a formar nuevas estrellas.

ALMA también reveló un nuevo misterio en NGC 6240. Las observaciones realizadas anteriormente con el telescopio europeo Very Large Telescope (VLT) habían arrojado indicios de la presencia de un tercer agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia. Sin embargo, ALMA no pudo confirmar esa sospecha, y apuntó más bien a la existencia de un denso cúmulo de estrellas.


¿Qué se observó?

NGC 6240 es una galaxia situada a unos 400 millones de años luz de nosotros, en la constelación de Ofiuco, el Serpentario. Era conocida hacía mucho tiempo por su forma caótica y su doble núcleo, características que hacían pensar que NGC 6240 era el resultado de una colisión entre dos galaxias más pequeñas. El Observatorio Chandra de Rayos X de la NASA reveló que cada núcleo contiene un agujero negro supermasivo. Ahora ALMA mapeó la distribución y las velocidades de desplazamiento del gas molecular frío en el núcleo de la galaxia con un nivel de detalle 10 veces superior al de las observaciones anteriores.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones de NGC 6240 con ALMA fueron realizadas por un equipo internacional de astrónomos encabezado por Ezequiel Treister, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santiago, y Anne Medling, de la Universidad de Toledo, en Ohio (EE. UU.). Ezequiel y Anne trabajaron con otros 20 astrónomos de Chile, Estados Unidos, Italia, Noruega y Suiza. Los resultados de su investigación se detallaron en dos artículos publicados en The Astrophysical Journal y The Astrophysical Journal Letters, y fueron presentados en la reunión nº 235 de la Sociedad Astronómica Estadounidense, celebrada en Honolulu (Hawái).

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