ALMA ayuda a descubrir extraña estructura lateral en chorro de distante agujero negro
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ALMA ayuda a descubrir extraña estructura lateral en chorro de distante agujero negro

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Tras obtener la imagen más nítida a la fecha de un poderoso chorro generado por un agujero negro gigante, un equipo de astrónomos hizo un hallazgo sorprendente.

Los agujeros negros son regiones del espacio que contienen tanta gravedad que se tragan todo lo que hay a su alrededor. Si bien casi todo el gas que los rodea fluye hacia el agujero negro, una pequeña cantidad de material es expulsada hacia el espacio en dos direcciones opuestas. En algunos casos, uno de los dos chorros apunta prácticamente en nuestra dirección.

Ahora ALMA aunó fuerzas con otros telescopios milimétricos repartidos por el mundo para observar de cerca uno de los chorros de un agujero negro muy lejano. Al combinar la sensibilidad de numerosos telescopios, los astrónomos pudieron obtener imágenes de una nitidez sin precedentes y, de esa forma, observar un área cercana a la “base” del chorro, muy cerca del agujero negro.

El gas del chorro se desplaza extremadamente rápido, casi a la velocidad de la luz, generando un flujo muy fino, un poco como un chorro de agua a alta presión que sale de una manguera. Las nuevas observaciones revelaron unas brillantes bolsas de gas en el chorro, como si estuviera chisporroteando. Los astrónomos ya habían observado estructuras similares anteriormente, aunque con menos detalle.

Esta vez, también detectaron algo un poco raro: muy cerca de la base, descubrieron una estructura alargada perpendiculares al chorro. Además, la forma de esta estructura cambió al cabo de unos pocos días. Pareciera que el chorro tiene una fuga lateral.

Por el momento, nadie logra explicar exactamente el origen de esa estructura perpendicular, pero los astrónomos esperan resolver el misterio en el futuro mediante observaciones más detalladas. En última instancia, los astrónomos quieren entender mejor cómo se forman estos chorros. Lo más probable es que sean el resultado de unos intensos campos magnéticos, pero nadie está seguro.


¿Qué se observó?

En abril de 2017 una red mundial de telescopios milimétricos, entre ellos ALMA, estudió varios agujeros negros lejanos. Uno de ellos se encontraba en el núcleo de la galaxia M87, a 55 millones de años luz de nosotros. Esta red de telescopios, conocida como Event Horizon Telescope, obtuvo la primera imagen de un agujero negro en la historia de la astronomía. El Event Horizon Telescope también estudió un agujero negro menos masivo, ubicado mucho más lejos, en el núcleo de una galaxia conocida como 3C279, a unos desorbitantes 5.000 millones de años luz de distancia. El agujero negro es un mastodonte que tiene cerca de 1.000 millones de veces la masa de nuestro Sol. Gracias a la visión ultranítida del Event Horizon Telescope, los astrónomos pudieron discernir detalles de su chorro de tan solo un año luz de extensión, una hazaña comparable a ver una mosca a 10.000 kilómetros de distancia.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones del agujero negro de 3C279 fueron realizadas simultáneamente por ocho grandes observatorios milimétricos repartidos por el mundo. ALMA, con sus 66 antenas de radio, fue uno de ellos. Los demás se encuentran en Europa, Estados Unidos y el Polo Sur. La red se conoce colectivamente como Event Horizon Telescope. Decenas de astrónomos de todo el mundo colaboraron para llevar a cabo este proyecto. La campaña de observación de 3C279 fue encabezada por Jae-Young Kim, del Instituto Max Planck de Radioastronomía de Bonn (Alemania). Los resultados de esta investigación se publicaron en la revista europea Astronomy & Astrophysics.

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