¿Qué hay debajo de las nubes de Júpiter?

¿Te gusta mirar las nubes? Es un pasatiempo muy agradable, y con un poco de imaginación las nubes pueden cobrar formas de animales o rostros.

Aquí en la Tierra siempre miramos las nubes desde abajo, pero las nubes de los otros planetas solo se pueden ver desde arriba. Incluso con un gran telescopio es imposible ver qué pasa debajo de una capa de nube.

Recientemente, ALMA logró atravesar el manto de nube del planeta gigante Júpiter. Resulta que los gases presentes en las profundidades de la atmósfera de Júpiter emiten radiación milimétrica, y como esta radiación puede pasar a través de las nubes, ALMA es capaz de captarla.

Las nubes de la Tierra están hechas de pequeñas gotas de agua o cristales de hielo. En Júpiter, en cambio, las capas superiores de nube consisten en pequeños cristales de gas de amoníaco congelado. Debido a la rápida rotación del planeta, las nubes se estiran hasta formar cinturones a su alrededor.

A comienzos de enero de 2017, un grupo de astrónomos aficionados descubrió un penacho que parecía emanar de uno de esos cinturones. A los pocos días, los astrónomos usaron ALMA para mirar debajo del penacho, a una profundidad de 80 kilómetros bajo el manto de nube.

Las nuevas observaciones revelaron “erupciones” de nubes que empujaban gas de amoníaco hacia arriba, desde la profundidades de la atmósfera de Júpiter hasta muy por encima del manto de nube. Y cuando el gas se congela y forma cristales de hielo, se forma un nuevo penacho blanco.

Gracias a ALMA, ahora sabemos qué pasa debajo de las revoloteantes nubes de Júpiter. Es una verdadera proeza, puesto que no había nadie debajo de esas nubes que pudiera mirar hacia arriba para contárnoslo.

Y a propósito, ALMA no podría haber hecho este descubrimiento sin la ayuda de otros radiotelescopios y telescopios ultravioletas usados por los astrónomos, quienes luego combinaron los resultados de las diferentes observaciones.


 
Ilustración del astrónomo Matías sosteniendo una antena de ALMA

¿Qué se observó?

Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar. Si fuera hueco por dentro, podría contener más de 1.000 planetas Tierra. A diferencia de la Tierra, Júpiter no tiene una superficie sólida, sino hecha principalmente de gas livianos como el hidrógeno y el helio, al igual que nuestro Sol. En la parte superior de su atmósfera hay capas de nubes compuestas de cristales de amoníaco congelado. Y debajo de la capa de amoníaco hay una capa de hidrosulfito de amonio, un gas compuesto de hidrógeno, nitrógeno y azufre. Más abajo aún, hay capas de nubes hechas de gotas de agua. A pesar de su gran tamaño, Júpiter gira muy rápido: un día en Júpiter dura menos de 10 horas. Debido a esto, las nubes de la parte superior de la atmósfera se estiran y forman zonas claras y oscuras que se pueden observar usando pequeños telescopios de astronomía aficionada.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones de Júpiter con ALMA fueron realizadas por Imke de Pater y sus colegas. Imke estudió astronomía en los Países Bajos, y ahora es profesora de ciencías planetarias en la Universidad de California, en Berkeley. Imke trabajó con un numeroso grupo de científicos de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Japón y Chile. El equipo publicó sus hallazgos en la revista The Astronomical Journal.

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