Estrella bebé dispara gas en el espacio a dos velocidades distintas

Cuando das vuelta una botella de agua, el líquido cae muy rápido, pero si haces lo mismo con un tarro de miel, el tarro se demora mucho más para vaciarse. ¿Por qué esa diferencia de velocidad?

Los astrónomos se enfrentaron a una pregunta similar cuando estudiaron una estrella recién nacida. Es común que las estrellas bebés disparen material hacia el espacio en dos direcciones opuestas. Pero normalmente, estos chorros tienen la misma velocidad, dependiendo del momento en que se producen. En el caso de MMS5/OMC-3, pasa algo raro.

Las observaciones realizadas con ALMA revelaron que esta joven estrella produce unos chorros a alta velocidad y otros mucho más lentos, como si estuviera derramando agua y miel al mismo tiempo. Y nadie sabe por qué ni cómo.

Obviamente, las estrellas no derraman agua ni miel. Los chorros de MMS5/OMC-3, tanto los rápidos como los flujos lentos, están hechos de gas. Originalmente, el gas formaba un disco que giraba alrededor de la estrella. De alguna forma, probablemente por el efecto de campos magnéticos, parte del gas es expulsado hacia el espacio en ángulo recto con respecto al disco.

Las observaciones de ALMA muestran que los chorros rápidos se produjeron hace menos de 500 años, mientras que los flujos más lentos son más antiguos, y tendrían unos 1.300 años. Además, el material más lento fluye en un sentido levemente distinto del gas que viaja más rápido.

La pregunta es: ¿cómo la misma estrella puede producir flujos de gas a dos velocidades diferentes? Los astrónomos creen que estos se forman en distintos lugares del disco: los chorros rápidos se formarían en la zona interna, cerca de la estrella, mientras que el flujo lento se produciría más lejos, hacia el borde externo del disco. Si el disco llegara a estar doblado como una papa frita Pringles, quedaría explicada la desalineación de los dos tipos de flujo.

Los astrónomos están ansiosos por obtener más información sobre los chorros y flujos producidos por estrellas jóvenes, ya que, gracias a objetos como MMS5/OMC-3, esperan entender mejor cómo nacen las estrellas.


¿Qué se observó?

MMS5/OMC-3 es una estrella en etapa de formación, o protoestrella, ubicada en una incubadora de estrellas gigante en la nube molecular de Orión (cuya sigla en inglés es OMC, de ahí que aparezca en el nombre de la estrella). Los astrónomos estudiaron la radiación en ondas milimétricas del monóxido de carbono, uno de los componentes de los flujos de gas, y descubrieron que los chorros alcanzan velocidades de entre 50 y 100 kilómetros por segundo y se extienden por hasta 1,65 billones de kilómetros. Los flujos más lentos, en tanto, se desplazan a velocidades de entre 10 y 50 kilómetros por segundo, pero como se produjeron hace mucho más tiempo, ahora ya tienen una extensión de más de 2 billones de kilómetros.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones de MMS5/OMC-3 con ALMA fueron realizadas por un grupo de astrónomos encabezado por Yuko Matsushita, una estudiante de posgrado en Astronomía de la Universidad de Kyushu, en Fukuoka (Japón). Yuko trabajó con su supervisor, Masahiro Machida, y con Satoko Takahashi y Kohji Tomisaka. Los resultados de estas observaciones se publicaron en la revista The Astrophysical Journal.

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