Detectan contaminación medioambiental en el Universo primitivo

Todos sabemos lo que es la contaminación medioambiental. El aire es contaminado por los autos, los aviones y las fábricas. Y los océanos están contaminados con plástico. Los seres humanos producimos mucha basura que se va esparciendo lenta pero constantemente por todo el mundo.

Ahora los astrónomos encontraron los primeros rastros de contaminación medioambiental en el Universo. No es contaminación humana, sino estelar, pero, al igual que la basura humana, está dispersándose y alejándose de su fuente.

Las primeras estrellas del Universo nacieron a partir de enormes nubes de gas. Justo después del Big Bang, lo único que había era gas de hidrógeno y helio. Todavía no existían los demás elementos. Pero en el centro supercaliente de las estrellas, los átomos de hidrógeno y helio empezaron a fusionarse y formar elementos más pesados, como el carbono y el oxígeno. Al envejecer, las estrellas pueden arrojar parte de estos nuevos elementos al espacio, como cuando una fábrica emite gases contaminantes en la atmósfera.

No es de sorprender, pues, que las galaxias distantes contengan átomos de carbono que flotan en el espacio entre las estrellas. Sin embargo, ALMA acaba de revelar que esta “contaminación cósmica” se extiende mucho más allá de las galaxias. Es como si la contaminación de las fábricas de Estados Unidos atravesase todo el océano Atlántico y el océano Pacífico.

Tras analizar las observaciones de galaxias realizadas anteriormente por ALMA, los astrónomos descubrieron que estas galaxias están rodeadas de enormes nubes de gas de carbono. Al parecer, la “contaminación” de las estrellas de alguna forma es eyectada hacia el espacio. ¿Cómo? Quizás por efecto de explosiones de supernovas, o de los agujeros negros supermasivos que habitan los centros de las galaxias. Nadie sabe a ciencia cierta.

La luz de las galaxias distantes tarda miles de millones de años en llegar a la Tierra. Por eso, nosotros las vemos como eran hace mucho tiempo, unos 1.000 millones de años después del Big Bang, más o menos. Nadie creía que en esa época ya habría tanta “contaminación cósmica”. De hecho, los científicos no han logrado dar con una explicación totalmente plausible sobre la existencia de esas enormes nubes de carbono. Se espera que el nuevo hallazgo ayude a los astrónomos a entender mejor las primeras etapa de evolución de las galaxias.

Por lo pronto, no deberíamos preocuparnos demasiado por esta gran “contaminación medioambiental” del Universo primitivo; al fin y al cabo, la vida surge a partir de moléculas de carbono. Sin esa gran producción y dispersión de átomos de carbono en el Universo, ¡nosotros no existiríamos!


¿Qué se observó?

El hallazgo de enormes nubes de carbono alrededor de galaxias distantes no fue el resultado de nuevas observaciones de ALMA, sino de la combinación de observaciones existentes de 18 galaxias distantes que estaban disponibles en el archivo de ALMA. Al combinar numerosas mediciones, los astrónomos obtuvieron la sensibilidad suficiente para detectar radiación submilimétrica de carbono ionizado, es decir, de átomos de carbono que perdieron dos electrones. En la mayoría de los casos, los científicos descubrieron que las galaxias están rodeadas de grandes nubes de gas de carbono. Estas nubes se extienden por distancias de unos 30.000 años luz, o unas cinco veces el tamaño de las galaxias.

¿Quiénes observaron?

Este hallazgo fue realizado por un equipo internacional de astrónomos dirigido por Seiji Fujimoto, de la Universidad de Tokio (Japón). Seiji trabajó con colegas de Japón, Reino Unido, Italia, Alemania y Estados Unidos. El equipo publicó sus hallazgos en una importante revista sobre astronomía profesional titulada The Astrophysical Journal.

Revisa esto en el sitio de ALMA