Observan accidente cósmico en el Universo primitivo

Cada tanto, las galaxias el Universo chocan entre sí. Algunos de esos accidentes cósmicos han sido estudiados en detalle por telescopios terrestres y espaciales. La mayoría de ellos se ha producido a cientos de millones de años luz de nosotros.

Recientemente, ALMA observó un accidente galáctico similar en los confines del Universo observable, a 12.700 millones de años luz de distancia. Pese a esta enorme distancia, ALMA pudo determinar que hubo dos galaxias involucradas. Las dos están lo suficientemente cerca una de otra como para considerar que hubo un choque cósmico: unos 30.000 años luz de distancia, o cerca de un cuarto del diámetro de nuestra Vía Láctea.

Es probable que en el pasado ambas galaxias se hayan acercado mucho más. Debido a sus fuerzas de gravedad, se produjeron ondas de choque en el gas presente en ambas. Y de esas ondas de choque nacieron muchas estrellas nuevas. De hecho, gracias a ALMA se descubrió que la tasa de formación de estrellas nuevas en las dos galaxias es cerca de 1.000 veces mayor que en nuestra Vía Láctea.

Además del gas, los dos galaxias contienen grandes cantidades de polvo. Al absorber la luminosa radiación de las nuevas estrellas, el polvo se calienta y empieza a brillar en longitudes de onda infrarrojas. Esa radiación infrarroja llega a la Tierra como radiación milimétrica y submilimétrica debido a que las ondas son estiradas por efecto de la expansión del Universo.

Este es un hallazgo especial porque las galaxias están muy lejos, y su luz tardó 12.700 millones de años para llegar hasta nosotros. En otras palabras, ALMA ve estas galaxias tales como eran hace casi 12.700 millones de años, cuando el Universo tenía solo 1.000 millones de años de edad. Para los astrónomos fue una gran sorpresa encontrar galaxias incubadoras tan grandes en ese período tan lejano de la historia del Universo.

Dentro de algunos cientos de millones de años, las dos galaxias se fusionarán para formar una gran galaxia elíptica, y posteriormente podrían incluso llegar a constituir el núcleo de un gran cúmulo de galaxias.


¿Qué se observó?

Hace algunos años, el Observatorio Espacial Herschel, de la Agencia Espacial Europea, detectó una débil luz infrarroja en el cielo, pero no pudo determinar qué tan lejos estaba. El telescopio APEX (un pequeño precursor de ALMA) logró calcular la distancia: 12.700 millones de años luz. Ahora, ALMA pudo estudiar el objeto en detalle y, gracias a su visión ultra precisa, descubrió que se trataba de dos galaxias muy cercanas, a punto de entrar en colisión. ALMA también descubrió que ambas galaxias producen nuevas estrellas a una velocidad vertiginosa. Esta pareja de galaxias se conoce como ADFS-27.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones de ADFS-27 con ALMA fueron realizadas por un numeroso equipo internacional de astrónomos encabezado por Dominik Riechers, un astrónomo de la Cornell University, en Ithaca (Nueva York, EE. UU.). Los resultados de la investigación se publicaron en una revista de astronomía profesional llamada The Astronomical Journal.

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