Encuentran componentes básicos de la vida en galaxia “primitiva”

Es posible que los componentes básicos necesarios para la existencia de la vida ya existieran cuando el Universo todavía era muy joven.

Los seres vivos están hechos de moléculas orgánicas, compuestas a su vez de distintos átomos como el hidrógeno, el carbono, el oxígeno y el nitrógeno. Con estos átomos se puede fabricar todo tipo de molécula orgánica: desde moléculas simples con algunos átomos hasta moléculas muy complejas con docenas de átomos. Pero sin la presencia de una gran cantidad de átomos específicos (sobre todo carbono, oxígeno y nitrógeno), es muy difícil que se formen moléculas orgánicas.

Por eso los astrónomos creían que las moléculas orgánicas complejas no podían formarse en las primeras galaxias del Universo. Cuando el Universo estaba en su infancia, lo único que había, prácticamente, era hidrógeno y helio, dos de los átomos más simples de la naturaleza. Los átomos más pesados, como el carbono, el oxígeno y el nitrógeno, solo surgieron en grandes cantidades mucho más tarde, dentro de las estrellas.

Sin embargo, ALMA encontró moléculas orgánicas complejas en una pequeña galaxia situada cerca de nuestra Vía Láctea, conocida como Gran Nube de Magallanes. Al igual que las primeras galaxias del Universo, la Gran Nube de Magallanes tiene una composición química muy “primitiva”, con muy pocos átomos pesados. De ahí que fuera sorprendente para los astrónomos encontrar moléculas orgánicas complejas (moléculas con nombres extraños como metanol, éter dimetílico y formiato de metilo). Al parecer, las moléculas orgánicas complejas también pueden formarse cuando hay pocos átomos pesados.

Si esto ocurre en la Gran Nube de Magallanes, es probable que también haya ocurrido en las primeras galaxias del Universo, que también tenían una composición química “primitiva”. Y como las moléculas orgánicas complejas son los componentes básicos de la vida, es posible que la vida haya surgido antes de lo que la mayoría de los astrónomos creía.


¿Qué se observó?

La Gran Nube de Magallanes es una de las dos “galaxias satélite” de nuestra Vía Láctea (la otra es la Pequeña Nube de Magallanes), y se encuentra a unos 170.000 años luz de nosotros. En las noches claras es visible a simple vista en el hemisferio sur: es una mancha clara y nebulosa. La galaxia contiene muchas zonas incubadoras de estrellas, donde unas nubes calientes de gas y polvo dan nacimiento a estos astros. En una de esas incubadoras, conocida como N113, ALMA detectó la débil radiación milimétrica emitida por moléculas orgánicas complejas.

¿Quiénes observaron?

El hallazgo de las moléculas orgánicas complejas en la Gran Nube de Magallanes fue realizado por un gran equipo internacional de astrónomos de Estados Unidos, Japón, Reino Unido y Alemania. El equipo fue dirigido por Marta Sewilo, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Marta y sus colegas publicaron los resultados de la investigación en la revista sobre astronomía profesional The Astrophysical Journal Letters.

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