Descubren que freón 40 no garantiza existencia de vida

ALMA reveló que la búsqueda de vida fuera de la Tierra es más difícil de lo que se esperaba.

Durante las últimas décadas, los astrónomos han detectado más de 3.500 planetas que orbitan alrededor de estrellas distintas de nuestro Sol. Nadie sabe si esos planetas distantes albergan vida, y para saberlo, los astrónomos están estudiando sus atmósferas. Se trata de encontrar moléculas que podrían delatar la presencia de organismos vivos, conocidas como biomarcadores.

Se creía que unas moléculas llamadas compuestos organohalogenados eran biomarcadores fiables, puesto que en la Tierra son producidos por la actividad orgánica. (Por coincidencia, también son producidas en los procesos industriales.) Un ejemplo bien conocido de compuesto organohalogenado el freón 40, una molécula formada por un átomo de carbono, tres átomos de hidrógeno y un átomo de cloro. Por eso, se creía que la presencia de freón 40 en la atmósfera de un planeta distante podría ser un indicio de la presencia de organismos vivos.

ALMA demostró lo contrario en observaciones recientes. Resulta que los astrónomos encontraron freón 40 alrededor de una estrella recién nacida ubicada a 400 años luz de la Tierra, y como la estrella es tan joven, es imposible que ya tenga planetas orbitando a su alrededor, y más aún que contenga organismos vivos. En otras palabras, pareciera que las moléculas de freón 40 se forman de otra manera, con lo cual ya no son biomarcadores fiables.

El freón 40 también está presente en un cometa de nuestro Sistema Solar conocido como 67P/Churyumov-Gerasimenko, que fue estudiado en detalle por la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea. Como no hay vida en los cometas, estas moléculas también deben tener otro origen.

Lo bueno es que estos hallazgos también arrojaron nuevas luces sobre los orígenes de la vida. Los científicos creen que los primeros organismos vivos se formaron en una mezcla de moléculas disueltas en agua, y que el freón 40 y otras moléculas similares formaban parte de esta “sopa primordial”. Por lo tanto, en vez de delatar la presencia de vida, los compuestos organohalogenados podrían explicar sus orígenes.

¿Qué se observó?

Se encontró freón 40 en las inmediaciones de una joven protoestrella conocida como como IRAS 16293-2422. La protoestrella, descubierta por el satélite astronómico infrarrojo IRAS, de Estados Unidos y Países Bajos, forma parte de una gran zona incubadora de estrellas de la constelación de Ofiuco, el Serpentario, conocida como la nube Rho Ophiuchi, situada a unos 400 año luz de nosotros. ALMA logró identificar esta molécula porque emite radiación milimétrica en longitudes de onda bien específicas.

¿Quiénes observaron?

El hallazgo de freón 40 alrededor de IRAS 16293-2422 con ALMA fue realizado por un gran equipo internacional de astrónomos encabezado por Edith Fayolle, astrofísica del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics de Cambridge (Massachusetts, EE. UU.). Edith trabajó con colegas de Dinamarca, Suiza, Alemania, Reino Unido y Suecia. Los resultados del estudio se publicaron en la revista Nature Astronomy.

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