Cálidos vientos de cúmulo despojan galaxias de material necesario para fabricar estrellas

Imagina que llevas una caja llena de piezas de Lego, suficientes para construir un montón de casas. Las llevas para ir a jugar con tus amigos en la plaza, pero hay muchísimo viento; tanto, que cuando llegas a la plaza el viento ya se llevó la mayoría de las piezas. Ya no quedan piezas suficientes para construir nada.

Según observaciones recientes de ALMA, en algunas galaxias pasa algo parecido. Obviamente, ya no estamos hablando de piezas de lego, sino de galaxias que contienen grandes cantidades de gas frío, a partir del cual se forman las estrellas. Tan pronto como una galaxia se une a sus “amigas” para formar un gran cúmulo de galaxias, el viento del cúmulo empieza a barrer la mayor parte del gas frío. Al llegar a la zona central del cúmulo, la galaxia ya perdió casi todo ese gas y, en consecuencia, dejó de producir nuevas estrellas.

Los astrónomos usaron ALMA para observar el gas frío presente en galaxias que forman parte de un cúmulo extremadamente lejano. Como el cúmulo está tan lejos, nosotros lo vemos tal y como era cuando el Universo era más bien joven, de unos 4.400 millones de años edad. En ese entonces, el cúmulo todavía se estaba formando: algunas galaxias ya se habían instalado en su centro, pero el cúmulo seguía recibiendo galaxias provenientes de zonas periféricas.

Los astrónomos descubrieron que las galaxias en el centro del cúmulo casi no contienen gas frío. Aparentemente, el gas de esas galaxias fue barrido por los fuertes vientos de gas caliente que soplan por todo cúmulo. En contrapartida, las galaxias que habitan la periferia del cúmulo todavía contienen bastante gas frío. Esto se debe probablemente a que recién empiezan a ingresar al cúmulo, y el gas caliente todavía expulsa todo el gas frío.Así fue como este cúmulo dejó de producir estrellas hace unos 9.000 a 10.000 millones de años. O por lo menos el proceso de formación estelar se volvió mucho más lento. Lo mismo puede haber sucedido en otras galaxias. Quizás eso explique el hecho de que la producción de estrellas en el Universo haya disminuido tanto en los últimos 10.000 millones de años.


¿Qué se observó?

ALMA observó un cúmulo de galaxias conocido como XMMXCS J2215.9–1738. Como su nombre lo indica, el cúmulo fue descubierto por XMM-Newton, un observatorio de rayos X puesto en órbita por la Agencia Espacial Europea. El cúmulo se encuentra a 9.400 millones de años luz de nosotros, en la constelación de Acuario, el Portador de Agua. Por eso, la luz proveniente del cúmulo tardó 9.400 millones de años en llegar hasta la Tierra. Eso significa que los astrónomos lo ven como era hace 9.400 millones de años, cuando el Universo tenía tan solo 4.400 millones de años de existencia. Gracias al telescopio japonés Subaru, ubicado en Mauna Kea (Hawái), los astrónomos ya sabían que en las galaxias de este cúmulo se formaban muchas estrellas. Las observaciones de ALMA ahora revelaron que la formación estelar (a partir de polvo y gas frío) ocurre sobre todo en las galaxias periféricas del cúmulo, no en el centro.

¿Quiénes observaron?

El equipo que observó el lejano cúmulo de galaxias con ALMA estuvo integrado por astrónomos japoneses dirigidos por Masao Hayashi, del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, en Tokio. El equipo publicó sus hallazgos en la revista The Astrophysical Journal Letters.

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