ALMA observó una ancha cinta de polvo y piedritas que rodea una estrella distante. Pero hay un problema: el borde interno de la cinta está más lejos de la estrella de lo que se esperaba. El hallazgo podría ser un indicio de la presencia de un planeta desconocido.

Se sabe que la estrella (HR 8799) está acompañada por cuatro planetas gigantes. Incluso se han fotografiado estos planetas usando grandes telescopios ópticos. En las fotografías, tomadas con algunos años de intervalo, se ve cómo orbitan alrdedor de su estrella. Es un verdadero sistema solar.

Nuestro propio Sistema Solar contiene no solo planetas, sino también partículas de polvo, objetos rocosos (asteroides) y pedazos de hielo (cometas). De hecho, más allá de la órbita de Neptuno hay una ancha cinta de polvo y cuerpos helados conocida como Cinturón de Kuiper.

Las observaciones de ALMA revelaron que HR 8799 tiene su propio Cinturón de Kuiper. ALMA detectó la radiación milimétrica de partículas de polvo también milimétricas. Estas partículas se generan cuando los astros de tipo cometa chocan entre sí.

El borde interno del Cinturón de Kuiper de HR 8799 se encuentra a unos 22.000 millones de kilómetros de la estrella, cerca de 150 veces la distancia que hay entre la Tierra y el Sol. El borde externo se encuentra a unos 63.000 millones de kilómetros (420 veces la distancia entre la Tierra y el Sol).

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Es un resultado interesante, pero hay un problema: los astrónomos esperaban que estuviera mucho más cerca de la estrella. En realidad, el cinturón debería empezar justo después de la órbita del planeta más alejado de HR 8799 (conocido como Planeta b), al igual que nuestro Cinturón de Kuiper comienza justo después de la órbita de Neptuno. El Planeta b orbita a 10.200 millones de kilómetros de la estrella (una distancia equivalente a 68 veces la que separa el Sol de la Tierra).

Los astrónomos no saben a ciencia cierta por qué el Cinturón de Kuiper de la estrella está tan lejos. Puede ser que haya otro planeta más orbitando la estrella, incluso más lejos que el Planeta b. Las observaciones futuras con grandes telescopios terrestres o espaciales podrían confirmar la existencia de dicho planeta.


¿Qué se observó?
HR 8799 es una estrella situada a 129 años luz de nosotros, en la constelación de Pegaso, el caballo alado. La estrella es relativamente joven, pues tiene solo unos 30 millones de años. Es más brillante y cerca de un 50% más masiva que nuestro Sol. En 2008, los astrónomos descubrieron tres planetas gigantes que orbitan a su alrededor. Pocos años después, se descubrió un cuarto planeta. Además de los planetas, la estrella también está rodeada por un cinturón de polvo tibio (cerca de la estrella) y un Cinturón de Kuiper hecho de polvo frío y cuerpos helados, más allá de la órbita del planeta más alejado.

¿Quiénes observaron?
Mark Booth, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, dirigió el equipo que realizó las observaciones de HR 8799 con ALMA. Para obtener imágenes lo más nítidas posible, se usó ALMA en su configuración compacta, con las 66 antenas lo más cerca posible unas de otras. El equipo de Mark se compuso de astrónomos de Chile, Reino Unido y Estados Unidos. Los científicos publicaron sus resultados en la revista de astronomía profesional Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.