El planeta Saturno es conocido por sus hermosos anillos. Pero Saturno también tiene docenas de lunas. La más grande se llama Titán. Es un poco más grande que el planeta Mercurio y un poco más pequeña que Marte, y es la única luna de nuestro Sistema Solar que tiene una densa atmósfera.

Los astrónomos ya sabían que la atmósfera de Titán contiene mucho gas de nitrógeno, al igual que la atmósfera de nuestro planeta, la Tierra. Y la atmósfera de Titán también contiene hidrocarburos, como el metano y el etano.
Como Saturno se encuentra muy lejos del Sol, Titán es extremadamente fría: tiene una temperatura de 180 grados Celsius bajo cero. Por eso es que hay metano y etano líquidos en su superficie, donde se forman lagos de hidrocarburos. Es más: Titán es el único cuerpo celeste del Sistema Solar, aparte de la Tierra, donde se podría nadar o pasear en barco (¡si no fuera porque te congelarías instantáneamente!).

Ahora, los astrónomos detectaron una peculiar molécula en la atmósfera de Titán. Se trata del cianuro de vinilo, cuya fórmula química es C¬2H3CN. Lo interesante es que las moléculas de cianuro de vinilo pueden unirse y formar esferas diminutas, un poco como las paredes de las células vivas. Este proceso podría darse en los lagos de hidrocarburos de Titán.

Este hallazgo se hizo gracias a ALMA. A comienzos de 2014 los astrónomos usaron ALMA para observar Titán. Más tarde, cuando volvieron a analizar los datos, encontraron el cianuro de vinilo: ALMA había detectado la radiación milimétrica emitida por esas moléculas.

Es importante enfatizar que ALMA no detectó células vivas en Titán. Tampoco queda claro si las moléculas de cianuro de vinilo de Titán se han unido para formar pequeñas esferas. Sin embargo, en esta gran luna de Saturno se pueden haber producido reacciones químicas similares a las que se produjeron en la Tierra hace casi 4.000 millones de años, cuando surgió la vida.


¿Qué se observó?

Titán es la luna más grande del planeta Saturno, y la segunda más grande del Sistema Solar, con un diámetro de 5.150 kilómetros. Titán fue descubierta en 1655 por el astrónomo neerlandés Christiaan Huygens. En la década de 1950, otro astrónomo neerlandés, Gerard Kuiper, descubrió que Titán tenía una atmósfera. Las sondas espaciales como Voyager 1, Voyager 2 y Cassini han estudiado Titán en detalle. Aun así, los observatorios terrestres como ALMA todavía pueden hacer importantes hallazgos sobre los procesos químicos que se dan en la atmósfera de esta particular luna.

¿Quiénes observaron?

ALMA observó Titán entre febrero y mayo de 2014 y los datos recabados se almacenaron en el archivo de ALMA. Ahora fueron analizados en detalle por un equipo de astrónomos encabezado por Maureen Palmer, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, en Greenbelt (Maryland, Estados Unidos). Maureen y sus colegas publicaron el hallazgo en la revista Science Advances. El equipo espera volver a usar ALMA en el futuro para buscar otras moléculas complejas en la atmósfera de Titán.