¿Alguna vez has visto un agujero negro? Dirías que es imposible, puesto que los agujeros negros no emiten luz. Por eso son negros, de hecho. Es decir, no hay nada que ver, ¿cierto? Aun así, los astrónomos esperan tomar la primera “foto” del agujero negro gigante que habita el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Y ALMA desempeñará un importante papel en ese proyecto.

Es cierto que los agujeros negros no emiten luz alguna, ni ningún otro tipo de radiación, ni siquiera en las longitudes de onda milimétricas y submilimétricas que ALMA puede observar. Lo único que hacen es tragar materia de su entorno. Ahora bien, alrededor de los agujeros negros hay nubes de polvo y gas que sí emiten ondas milimétricas. Por lo tanto, se debería poder ver el agujero negro como una silueta oscura sobre un fondo brillante.

Pero hay un problema: el agujero negro en el centro de la Vía Láctea está muy lejos: a unos 26.000 años luz, y la imagen que se obtiene de su “sombra” es diminuta. ¡Para verla se necesitaría un telescopio de ondas milimétricas casi tan grande como la Tierra!

Como nadie tiene dinero suficiente para construir un telescopio tan grande, los astrónomos recurren a una solución ingeniosa: conectan distintos telescopios instalados en Europa, Norteamérica, Sudamérica, Hawái y el Polo Sur. Al trabajar juntos, estos telescopios pueden producir imágenes tan nítidas como las de un telescopio del tamaño de la Tierra.

A comienzos de abril, las 66 antenas del observatorio ALMA participaron en la nueva sesión de fotos, donde se midieron y cronometraron cuidadosamente todas las ondas milimétricas del centro de la Vía Láctea. Lo mismo se hizo en los demás observatorios que participan en el proyecto. A continuación, se unirán las señales de todas las observaciones para procesarlas en una poderosa supercomputadora.

Este trabajo tardará varios meses, y los astrónomos esperan publicar los primeros resultados recién en el segundo trimestre de 2018. No será una imagen muy nítida, pero al menos se debería poder ver la sombra del agujero negro. De ser así, la imagen podría ayudarnos a entender un poco mejor estos misteriosos objetos.