ALMA observa el Sol

ALMA hizo algo que jamás harías. El enorme observatorio situado en el norte de Chile dirigió su mirada directamente al Sol. Es algo que nadie debe hacer porque la intensa luz del Sol dañaría sus ojos. Y hay quienes se han vuelto ciegos tras mirar el Sol por un tiempo muy prolongado.

ALMA no tiene ojos como los nuestros, pero tiene unos sensores muy delicados y costosos. Como estos sensores también podrían ser dañados por la luz del Sol, los ingenieros de ALMA tomaron todas las precauciones necesarias para protegerlos del calor y de la luz visible. Solo entonces se atrevieron a apuntar las antenas de ALMA al Sol para observar su radiación en longitudes de onda milimétricas.

Desde 2014, ALMA ha observado el Sol de vez en cuando durante un período de dos años y medio. Algunas veces lo hizo con una sola antena, y otras veces usó el conjunto completo de 66 antenas. El principal objetivo ha sido poner a prueba su capacidad como observatorio solar. En el futuro, los astrónomos podrán usar ALMA más seguido para observar el Sol en detalle. La luz visible del Sol es emitida por su “superficie” brillante y gaseosa, pero la radiación milimétrica observada por ALMA proviene de una capa de gas caliente situada justo debajo de la superficie conocida como cromosfera. De hecho, las imágenes obtenidas por ALMA revelaron diferencias de temperatura en esta capa. Al observar en distintas longitudes de onda, ALMA puede estudiar la cromosfera en diferentes profundidades.

Algunas de las imágenes más sorprendentes del Sol captadas por ALMA muestran una gran mancha. Las manchas solares se producen en partes de la superficie del Sol que tienen una temperatura un poco más baja que su entorno; de ahí que sean más oscuras. Estas temperaturas más bajas son causadas por intensos campos magnéticos. La mancha solar mostrada por ALMA el 18 de diciembre de 2015 tiene más del doble del diámetro de la Tierra.

Los astrónomos esperan que las observaciones de ALMA los ayuden a entender mejor cómo se comporta el Sol, lo cual es sumamente importante para nosotros. Después de todo, el Sol es nuestra principal fuente de calor y luz, y sin él no habría vida en la Tierra.


 

¿Qué se observó?

El Sol es la estrella que se encuentra en el centro de nuestro Sistema Solar. La Tierra y los demás planetas de este sistema orbitan alrededor del Sol y son bañados por su calor y su luz. El diámetro del Sol es más de 100 veces más grande que el de la Tierra. Si el Sol fuera hueco, ¡podría contener más de 1,3 millones de Tierras! Al igual que otras estrellas, el Sol es una enorme esfera llena de gas extremadamente caliente, principalmente hidrógeno y helio. Su superficie tiene una temperatura de unos 5.500 grados Celsius, pero su núcleo se acerca a los 15 millones de grados.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones del Sol realizadas con ALMA se prolongaron por un período de 30 meses y estuvieron a cargo de un numeroso equipo de astrónomos, en el que participó Tim Bastian, del Observatorio Radioastronómico Nacional de Estados Unidos. “Para entender a cabalidad el Sol tenemos que estudiarlo en todo el espectro electromagnético, incluido el tramo milimétrico y submilimétrico que ALMA puede observar”, señala Tim.