Al igual que nuestro Sol, muchas estrellas nacen solas. Pero el Universo también está lleno de estrellas gemelas e incluso trillizas. Se trata de estrellas que nacen y se mantienen juntas. Gracias a ALMA, los astrónomos fueron testigos del nacimiento de un sistema de estrellas trillizas. Estas observaciones confirman la teoría de que estos sistemas pueden formarse de dos maneras distintas.

Las estrellas se forman a partir de grandes nubes de polvo y gas. A medida que la gravedad junta las partículas, las nubes van achicándose y volviéndose más densas, hasta que se calientan lo suficientemente como para producir luz y calor. Es el nacimiento de una estrella.

Al contraerse, las grandes nubes se fragmentan en pedazos más pequeños, y cada uno puede llegar a formar una estrella. Así es como nacen los cúmulos estelares, que contienen docenas de estrellas.

Posteriormente, los pedazos de nubes pueden fragmentarse aún más, en dos o tres nuevas nubes, y las estrellas formadas a partir de esos fragmentos nacen muy cerca unas de otras. Y como sus gravedades las mantienen juntas, se forman sistemas binarios o múltiples. Pero aunque se mantienen juntas, estas estrellas quedan separadas por cientos de miles de millones de kilómetros.

Las nuevas observaciones de ALMA revelaron otra manera de generar estrellas gemelas o mellizas que se mantienen mucho más cercanas. Las estrellas jóvenes generalmente están rodeadas por discos giratorios planos llenos de polvo y gas. Con el tiempo, este material se junta para formar planetas. Pero en el caso de una joven estrella conocida como L1449 IRS3B sucede algo distinto.

Las imágenes de ALMA muestran que el disco tiene una estructura en espiral, lo cual significa que es inestable. De hecho, el disco está fragmentándose en tres partes distintas, y es probable que cada una de ellas se convierta en una estrella. El resultado es un sistema de estrellas trillizas separadas por apenas algunas decenas de miles de millones de kilómetros.

Los astrónomos ya sabían que algunos sistemas estelares múltiples son más bien extensos, mientras que otros son mucho más compactos, y habían conjeturado que podían ser el resultado de dos procesos de formación diferentes. Ahora ALMA confirmó la teoría.


 

¿Qué se observó?

L1448 IRS3B es una joven protoestrella situada en la constelación septentrional de Perseo, a una distancia de 750 años luz. Probablemente tenga menos de 150.000 años, bastante poco para una estrella. Al igual que la mayoría de las protoestrellas, está rodeada por un disco plano de polvo y gas. Pero en el caso de L1448 IRS3B, el disco es inestable y se está fragmentando en tres partes distintas. En el futuro, el sistema probablemente evolucionará hasta formar un sistema de estrellas trillizas.

¿Quiénes observaron?

Las observaciones de L1448 IRS3B con ALMA fueron realizadas por un equipo de astrónomos encabezado por John Tobin, de la Universidad de Oklahoma, en Norman (EE. UU.), y la Universidad de Leiden, en Países Bajos. John trabajó junto con Kaitlin Kratter, de la Universidad de Arizona, en Tucson (EE. UU.), y otros colegas de Estados Unidos, Alemania y Países Bajos. Los resultados del estudio se publicaron el 27 de octubre de 2016 en la revista científica Nature.