Si quieres cocinar un rico plato necesitas los ingredientes correctos. Sin frijoles no se puede hacer un buen chile con carne. Y por supuesto que para hornear un pastel de manzanas, necesitas manzanas. En el Universo es lo mismo. Los ingredientes disponibles determinan lo que se puede cocinar.

Una de las cosas más especiales que se han formado en el Universo son los organismos vivos como las bacterias, plantas, animales y los seres humanos. La vida pudo formarse en nuestra Vía Láctea solo gracias a que estaban presentes los ingredientes correctos: las moléculas orgánicas. ALMA encontró recientemente que esos ingredientes podrían no ser tan comunes en otros lugares.

Astrónomos japoneses usaron el radiotelescopio ALMA para estudiar una estrella masiva recién nacida en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia cercana a la Vía Láctea que aparece como una nube un poco blanca y puede fácilmente identificarse en una noche despejada en el hemisferio sur.

ALMA encontró que la estrella está inmersa en un espeso capullo de partículas de polvo y moléculas. Estos capullos también se han encontrado alrededor de jóvenes estrellas en la Vía Láctea y usualmente contienen muchas moléculas orgánicas, como metanol y etanol, que son un ingrediente importante para la receta de la vida.

El capullo que rodea la estrella en la Gran Nube de Magallanes es la primera en ser encontrada en otra galaxia. Sorprendentemente, cuenta con una química muy diferente. Algunas moléculas, como el dióxido de azufre, el monóxido de nitrógeno y el formaldehído, están presentes en grandes cantidades. Pero el capullo casi no tiene moléculas orgánicas como el metanol.

Los astrónomos ya saben que la Gran Nube de Magallanes tiene una composición química diferente a la Vía Láctea. Átomos más pesados que el hidrógeno y el helio son menos comunes. Tal vez esta diferencia ha afectado la formación de algunas moléculas.

Si la cocina de la Gran Nube de Magallanes contiene diferentes “ingredientes” que la cocina de la Vía Láctea, puede ser más difícil cocinar vida en esta galaxia vecina. En todo caso, este descubrimiento muestra que la química del Universo puede variar mucho de un lugar a otro.

¿Qué?

La Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes son dos galaxias pequeñas orbitando alrededor de la Vía Láctea. La Gran Nube de Magallanes se encuentra aproximadamente a 170 mil años-luz y contiene muchas zonas activas de formación estelar. El objeto recién nacido observado por ALMA es conocido como ST11 (Su nombre oficial es 2MASS J05264658-6848469). El capullo de gas y polvo que envuelve a la estrella, conocido también como núcleo molecular caliente, tiene menos de 1 año-luz de diámetro. La palabra caliente puede confundir en este caso, ya que el capullo se encuentra a más de 150 grados Celcius bajo cero; y su nombre se debe a que la mayoría de las nubes moleculares se encuentran a temperaturas aún más frías.

¿Quién?

La composición del capullo fue determinada por cuatro astrónomos japoneses: Takashi Shimonishi de la Universidad de Tohoku en Senday, Takashi Onaka de la Universidad de Tokyo, Akiko Kawamura del Observatorio Astronómico Nacional de Japón y Yuri Aikawa de la Universidad de Tsukuba. El equipo publicó sus resultados en la revista especializada The Astrophysical Journal.