Todo el mundo sabe qué son las estrellas, las nebulosas y las galaxias. Pero estos objetos luminosos no son más que la punta de un enorme y oscuro iceberg cósmico. La mayor parte de la masa del Universo corresponde a una misteriosa materia oscura. Y como la materia oscura es invisible, nadie sabe de qué está compuesta. Los cosmólogos creen que puede haber cúmulos de materia oscura alrededor de galaxias como la nuestra, la Vía Láctea. Y en algunos de esos cúmulos, podrían haber nacido estrellas y luego galaxias tenues y enanas. Pero si los cúmulos de materia oscura no contienen estrellas, los astrónomos no pueden verlos. ¿Cómo saber, pues, si esas galaxias enanas y oscuras existen realmente? La respuesta está en la gravedad. La materia oscura puede ser invisible, pero tiene gravedad, y en consecuencia puede curvar levemente el trayecto de los rayos de luz que viajan por el Universo. Ahora, tras analizar resultados de observaciones existentes de ALMA, unos astrónomos encontraron una galaxia enana y oscura gracias a ese efecto de la gravedad. En 2014, ALMA observó un anillo de Einstein conocido como SDP.81, donde la luz de una galaxia muy lejana es curvada por la gravedad de otra galaxia, situada mucho más cerca de nosotros, hasta formar un anillo casi perfecto. La forma y la estructura exactas del anillo son determinadas por la distribución de la masa de la galaxia intermedia. Ahora un equipo internacional de astrónomos estudió la forma del anillo de Einstein con mayor detalle. Usando supercomputadoras para hacer cálculos, llegaron a la conclusión de que la galaxia más cercana debe de estar acompañada por un cúmulo de materia mucho más pequeño, con una masa equivalente a menos de un milésimo de la masa de la Vía Láctea. Y como las fotografías tomadas con grandes telescopios no muestran nada, lo más probable es que sea una galaxia enana y oscura. En el futuro podrían descubrirse muchas otras galaxias de este tipo en el Universo. Si llegan a ser tan numerosas como creen los cosmólogos, algunas de sus teorías sobre la materia oscura quedarían confirmadas. De lo contrario, el misterio solo aumentaría.


¿Qué se observó? SDP.81 es uno de los ejemplos mejor conocidos de un anillo de Einstein. El anillo es en realidad la imagen distorsionada de una galaxia situada a cerca de 12.000 millones de años luz. La distorsión se debe a la fuerza de gravedad de una galaxia mucho más cercana, ubicada a “solo” 4.000 millones de años luz de la Tierra, que actúa como un lente. Hace tiempo, Albert Einstein ya había predicho la existencia de estos lentes gravitacionales. De ahí que se conozcan como anillos de Einstein. SDP.81 se encuentra en la constelación de Hydra, la Serpiente Marina. ¿Quiénes observaron? Numerosos astrónomos y físicos estudiaron juntos el anillo de Einstein SDP.81. Sus hallazgos se publicaron en la revista The Astrophysical Journal. El jefe del equipo (y autor principal del artículo) es Yashar Hezaveh, de la Universidad Stanford, en California (EE.UU.). Yashar comparó el hallazgo de la galaxia enana y oscura con la detección de gotas de lluvia en una ventana, puesto que también distorsionan las imágenes de los objetos de fondo.