¿Qué pasa cuando dejas una olla con agua sobre el fuego durante mucho tiempo? Primero, el agua empieza a hervir y la superficie inerte entra en una caótica ebullición. Al cabo de un rato, toda el agua se evapora. Todo esto es provocado por la energía del fuego.

Un equipo de astrónomos descubrió un fenómeno similar en una galaxia lejana en cuyo centro se genera mucha energía. Como consecuencia, el gas y el polvo de la galaxia se vuelven muy turbulentos y la mayor parte termina “evaporándose” en el espacio.

En el núcleo de esta galaxia, conocida como W2246-0526, se encuentra un agujero negro muy grande que atrae el gas que lo circunda. Antes de caer dentro del agujero negro, el gas se agolpa y forma un disco que gira a gran velocidad. Este disco alcanza temperaturas extremadamente elevadas y adquiere un brillo muy intenso.

De lejos no se puede ver este disco que rodea el agujero negro porque su brillo es opacado por nubes de polvo. Pero como la energía del disco calienta el polvo, el calor producido se irradia hacia la galaxia circundante. De ahí que este tipo raro de galaxia se conozca como galaxia hot dog (hot dust-obscured galaxy, o ‘galaxia caliente oscurecida por polvo’).

Las mediciones hechas anteriormente con la sonda espacial WISE revelaron que W2246-0526 irradia 350 billones de veces el calor de nuestro Sol. Con tanta radiación caliente, el gas presente en las partes externas de la galaxia se vuelve muy turbulento, al igual que el agua cuando hierve. Gracias a ALMA, los astrónomos calculan que el gas se agita a una velocidad de 500 a 600 kilómetros por segundo.

A tamaña velocidad, la mayor parte del gas terminará esparciéndose en el espacio. En otras palabras, ¡la galaxia está “evaporándose”! En el futuro, W2246-0526 terminará por perder la mayor parte de su gas y ya no quedará gas suficiente para que nazcan muchas estrellas. Cuando ya no quede casi nada de gas, finalmente se podrá ver el brillante núcleo de la galaxia.


 

¿Qué se observó?
La galaxia W2246-0526 se encuentra a una distancia de 12.400 millones de años luz de nosotros, en la constelación de Acuario, el portador de agua. Eso significa que está tan lejos que su luz tardó 12.400 millones de años para llegar hasta la Tierra. Por eso, los astrónomos la ven como era cuando el Universo tenía “apenas” 1.400 millones de años. De los miles de millones de galaxias presentes en el Universo, W2246-0526 es la más brillante que conocemos, pues ninguna otra parece generar tanta radiación.

¿Quiénes observaron?
Las observaciones con ALMA de W2246-0526 fueron realizadas por Roberto Assef, Tanio Díaz Santos y Manuel Aravena, de la Universidad Diego Portales, en Santiago de Chile. Ellos trabajaron en colaboración con astrónomos del Reino Unido y de Estados Unidos, como el científico de la misión WISE, Peter Eisenhardt, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena (California). El equipo publicó sus hallazgos en la revista The Astrophysical Journal Letters.