Durante los últimos veinte años, los científicos han descubierto que la mayoría de las estrellas del Universo están acompañadas por planetas; entre ellos, planetas pequeños y rocosos similares a la Tierra. Gracias a ALMA, los astrónomos ahora encontraron pruebas de que estos distantes sistemas planetarios también podrían contener los ingredientes básicos de la vida.

Pero seamos claros: nadie ha encontrado vida extraterrestre aún. Y nadie sabe cómo surgió la vida en la Tierra, hace unos 3.500 millones de años. Pero una cosa es segura: todo comenzó con las llamadas moléculas orgánicas: compuestos que contienen átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Los primeros microorganismos surgieron de reacciones químicas de estas moléculas orgánicas en los templados océanos de la Tierra cuando era joven.

Encuentran componentes básicos de la vida cerca de joven estrella

Estas moléculas orgánicas se encuentran en muchos lugares del Universo. Pero como son tan frágiles, cabe preguntarse cómo pueden sobrevivir a las duras condiciones que caracterizan el entorno de las estrellas recién nacidas. En nuestro Sistema Solar, aparentemente sobrevivieron, de lo contrario no existiríamos. ¿Pero qué pasa en los demás sistemas planetarios?

ALMA detectó grandes cantidades de moléculas orgánicas en las frías zonas exteriores de un sistema planetario en formación. Gracias a ALMA, un equipo de astrónomos observó un disco protoplanetario (donde se forman planetas) que rodea a la joven estrella MWC 480. Esta estrella, ubicada a una distancia de 455 años luz en la constelación Tauro, el Toro, tiene apenas un millón de años, con lo cual es extremadamente joven.

A la fecha, todavía no se han formado planetas en el disco de MWC 480, pero en la zona externa del disco, donde en el futuro se fusionarán cometas helados, los astrónomos encontraron grandes cantidades de cianuro metílico y ácido cianhídrico, dos moléculas orgánicas importantes para la existencia de la vida tal como la conocemos. De hecho, hay tanto cianuro metílico en el disco como agua los océanos de la Tierra.

Los científicos prevén que dentro de algunos millones de años se formarán planetas similares a la Tierra en zonas más cercanas a la estrella. Cuando los cometas recién formados en los bordes externos del disco empiecen a precipitarse en estos planetas, las moléculas orgánicas podrían caer en océanos tibios. Quién sabe, entonces, qué tipos de reacciones químicas podrían producirse…


¿Qué se observó?
MWC 480 es una estrella muy joven, correspondiente a la entrada n.º 480 del Catálogo Mount Wilson de estrellas muy jóvenes. La estrella nació hace aproximadamente mil millones de años en una gran nube de polvo y gas de la constelación Tauro, junto con muchas otras estrellas. Tauro, una incubadora de estrellas, se encuentra a unos 455 años luz de la Tierra. MWC 480 tiene una masa equivalente al doble de la masa de nuestro Sol y está rodeada por un disco de gas y polvo que gira a su alrededor, donde podrían formarse nuevos planetas durante los próximos diez millones de años. Las áreas externas y más frías del disco, donde se encontraron las moléculas orgánicas, se encuentran a distancias de entre 4500 y 15.000 millones de kilómetros de la estrella central.
¿Quiénes observaron?
El hallazgo de las moléculas orgánicas del disco que rodea MWC 480 fue realizado por un equipo de astrónomos encabezado por Karin Öberg, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA), en Cambridge (Massachusetts). Karin trabajó en colaboración con sus colegas del CfA Viviana Guzmán, Chunhua Qi, Sean Andrews, Ryan Loomis y David Wilner, así como con Kenji Furuya, del Observatorio de Leiden, en los Países Bajos, y Yuri Aikawa, de la Universidad de Kobe, en Japón. Las observaciones hechas con ALMA se publicaron en la revista científica Nature.