Imagínate ver a un bebé con bigotes. Sería raro, ¿cierto? Los astrónomos encontraron algo igualmente raro: una galaxia muy joven, no con bigote, pero con mucho polvo. Y es que nadie se esperaría ver tanto polvo en los primeros cientos de millones de años de la vida de una galaxia.

La mayoría de las galaxias se formó hace muchísimo tiempo, cuando el Universo tenía menos de mil millones de años. Por eso, para estudiar una galaxia recién nacida, hay que mirar hacia el pasado. En la astronomía, eso es fácil: basta mirar muy lejos.

Galaxia bebé parece más vieja por presencia de polvo

Con la ayuda del telescopio espacial Hubble, un equipo de astrónomos descubrió una luz extremadamente débil, probablemente correspondiente a una galaxia muy lejana. El Very Large Telescope que tiene en Chile el Observatorio Europeo Austral midió su distancia: 13.100 millones de años luz. Esto significa que la luz de esta galaxia tarda 13.100 millones de años en llegar a la Tierra. En otras palabras, nosotros vemos esa galaxia tal como era hace 13.100 millones de años. Estamos viendo el Universo como era en el pasado, en una época en que tenía solo 700 millones de años.

En ese entonces, la galaxia debía de tener apenas unos cientos millones de años de vida, mucho menos que las galaxias “maduras” como nuestra Vía Láctea, cuya edad se calcula en unos 13.000 millones de años. Si comparamos nuestra Vía Láctea con un hombre maduro, la galaxia distante sería un bebé.

Para sorpresa de los astrónomos, las observaciones hechas con ALMA de esta galaxia bebé revelaron la presencia de grandes cantidades de polvo. Como los átomos de las partículas de polvo se forman dentro de las estrellas, las galaxias tardan mucho tiempo en llenarse de polvo. Primero tienen que formarse las estrellas. Esas estrellas tienen que llegar al final de su vida y explotar como las supernovas. Solo entonces pueden aparecer las partículas de polvo.

De esa forma, encontrar una galaxia muy joven que contiene grandes cantidades de polvo es tan raro como ver un bebé con bigote de hombre. Es la primera vez que los astrónomos encuentran tanto polvo en una galaxia tan joven. Aparentemente, el nacimiento, la evolución y la muerte de estrellas masivas, con la subsiguiente aparición de partículas de polvo, ocurrieron extremadamente rápido.

En el futuro, los astrónomos esperan usar ALMA para estudiar mejor las galaxias jóvenes y distantes para ver si contienen tanto polvo como esta.


¿Qué se observó?
La joven y polvorienta galaxia se conoce como A1689-zD1 y se ubica en la constelación Virgo, la Virgen, a una distancia de aproximadamente 13.100 millones de años luz. Está tan lejos que ALMA ni siquiera habría sido capaz de detectarla si la luz que emite si no fuera amplificada por un fenómeno de lente gravitacional. La galaxia se encuentra detrás de un gran cúmulo de galaxias situado "apenas" a 2.200 millones de años luz de nosotros, y su débil luz es distorsionada y amplificada por la gravedad del cúmulo.
¿Quiénes observaron?
Las observaciones de A1689-zD1 con ALMA fueron realizadas por Darach Watson y Lise Christensen, de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca. Darach y Lise trabajaron con astrónomos del Reino Unido, Francia, Italia y Suecia. Los resultados de su estudio se publicaron en la revista científica Nature.